20 marzo 2015

Babka (versión judía)



Día 20 de marzo y hoy tenemos Desafío en la Cocina. ¿En qué consiste esta historia? , pues somos un grupillo de gente a la que nos une principalmente el gusto por la gastronomía. Tenemos al mando a cuatros “capitanas” que nos retan a hacer una receta dulce o salada (según toque) los días 20 de cada mes, a así publicamos todos a la vez la receta elegida. Este mes nos ha tocado Desafío dulce y nuestra desafiadora nos ha sorprendido con este dulce típico de los países nórdicos; el Babka. Existen dos versiones la de los países susodichos y la versión judía. Me he decantado por esta última, la razón es tan sencilla como que lleva chocolate y aunque a mi no me guste demasiado, mis hijos lo adoran. Por cierto, cuando mi hija lo estaba probando y yo le explicaba que era la versión judía de un dulce tradicional de los países nórdicos, me preguntó: ¿Y Anna Frank (hace poco que hemos visto la película juntas) pudo haber comido este dulce?, pues quién sabe, posiblemente sí, le contesté y seguro que si lo probó le gustó mucho.

Ingredientes:

Para la masa:
260 gr. de harina normal
50 gr. de azúcar
20 gr. de levadura fresca
Piel de 1 limón
2 huevos pequeños
75 gr. de leche
1 pizca de sal
60 gr. de mantequilla a temperatura ambiente y sin sal
Para el relleno:
120 gr. de chocolate negro derretido
30 gr. de azúcar glass
20 gr. de cacao en polvo
60 gr. de mantequilla
Canela
Streusel
Para el almíbar:
130 gr. de azúcar
60 de agua


Preparación:

En la thermo pulverizamos el azúcar y la piel del limón 15 seg, vel. 10.  Agregamos la leche, la levadura y la manequilla y programamos 1 min, 37 º C, vel 2. Seguidamente añadimos los huevos y mezclamos 4 seg. vel 3. Incorporamos la harina y la sal y amasamos 2 minutos, vaso cerrado, vel. espiga.  Dejamos reposar en un bol tapado con film en la nevera unas horas o si es toda la noche mucho mejor.
Mientras tanto hacemos el relleno, para ello, derretimos la mantequilla y el chocolate en el micro y revolvemos bien, añadimos el cacao y el azúcar y batimos hasta conseguir una pasta cremosa.
Extendemos la masa con un rodillo y le damos forma rectangular, esparcimos la crema por toda la superficie, espolvoreamos un pelín de canela y enrollamos. Con un cuchillo partimos el rollo en dos dejando un extremo sin cortar del todo de modo que podamos hacer una trenza con las dos partes. Una vez trenzado engrasamos un molde preferentemente rectangular y con mucho cuidado metemos la trenza dentro.  Dejamos que vuelva a levar 1 hora aproximadamente. Incorporamos el streusel (para ver cómo se prepara podéis pinchar aquí.  Precalentamos el horno y horneamos unos 20 ó 30 minutos,  debemos tener cuidado de que no se nos queme el chocolate como me pasó a mi que se tostó un poco. Una vez acabado pincelamos con el almíbar y listo.


Y ahora si quieren ver las recetas de mis compañeros de desafío lo pueden hacer en el siguiente enlace.


13 marzo 2015

Queso feta aromatizado (tomillo y albahaca)



      El queso feta es un queso artesanal y tradicional de Grecia, peculiar por su sabor algo salado. Lo que le da ese toque especial es el resultado de sumergirlo en salazón. Suele hacerse con leche de oveja y a veces se mezcla con la de cabra.

   Su uso culinario es muy versátil puesto que lo podemos servir  como entrante, postre o en algún segundo plato.  

La receta que traigo nos sirve tanto para aromatizar el queso, como para darle sabor al aceite de oliva que después podemos utilizar en el aliño de ensaladas, tostadas, lo que queramos. Es muy fácil y le da tanto al queso como al aceite un toque realmente diferente.


Ingredientes:

1 paquete de queso feta de 200 gr. aproximadamente
Bote de cristal esterilizado
Aceite de oliva
Especias (en este caso tomillo y albahaca -por separado-)

Preparación:

      Partimos el queso en dados de aproximadamente 2 cm. Llenamos el bote de cristal previamente esterilizado con los dados y a la vez vamos introduciendo ramitas u hojas de la especia elegida. Rellenamos con el aceite de oliva siempre cubriendo todo el queso y cerramos. Dejamos macerar unas semanas para que vaya tomando el sabor de la especia. En nevera puede conservarse varios meses. 


     Hemos probado con el tomillo y con la albahaca por separado y,  personalmente me quedo con el tomillo, su sabor y aroma es más suave y mucho más combinable con otros alimentos.

     Si quieren ver alguna receta con queso feta pueden pinchar sobre estas líneas.